
Comedor Solidario
Entrega alimentación y acompañamiento a personas y familias en situación de vulnerabilidad.
Casa de Restauración Santiago Girón: tratamiento integral para personas con problemas de alcohol y otras drogas.
Acompañamos a cada persona y a su familia con un proceso humano, profesional y orientado a reconstruir la vida.


Hace diecisiete años, Christian Girón conocía de cerca el dolor de la adicción. El consumo había afectado sus sueños, sus relaciones, sus oportunidades y hasta la manera en que se veía a sí mismo. Cuando parecía que su historia ya estaba escrita, su familia —y especialmente su hermano Santiago— decidió seguir viendo a la persona que existía detrás de la enfermedad.
La recuperación no fue inmediata ni sencilla. Fue un camino de responsabilidad, fe, disciplina y reconstrucción. Christian comprendió que una persona no es la suma de sus errores y que siempre puede volver a empezar.
Dos años después de comenzar su restauración nació Fundación C.R.E.E.R. con una convicción: si alguien creyó en él, ahora le correspondía creer en otros. Su experiencia se transformó en prevención, acompañamiento, liderazgo y servicio para personas y familias.
Santiago Girón fue hermano, mentor y una figura decisiva en la restauración de Christian. Pero su vocación de servicio llegó mucho más lejos. Como abogado, convirtió el sueño compartido en una organización jurídicamente constituida y dio estructura formal a la obra que ambos venían construyendo.
Fue un hombre altruista. Junto con Christian realizó durante años acciones solidarias para personas en situación de calle y comunidades vulnerables: entregaron alimentos, abrigo, enseres y múltiples donaciones; también aportaron a la recuperación de viviendas y respondieron ante distintas necesidades sociales.
Christian y Santiago unieron la experiencia de una vida restaurada con el conocimiento jurídico y la voluntad de servir. Así consolidaron una misión con énfasis especial en quienes enfrentan el consumo problemático de sustancias, una realidad que Christian conoció personalmente.
La Casa de Restauración lleva el nombre de Santiago porque su legado sigue expresándose en cada oportunidad de recuperación: creer en una persona, sostener a una familia y convertir la solidaridad en acción.

Más de quince años transformando solidaridad en ayuda concreta para personas, familias y comunidades vulnerables del Ecuador.
La obra comenzó cuando Christian y Santiago Girón decidieron unir esfuerzos para acompañar a quienes más lo necesitaban. La recuperación de Christian dio un propósito especial a esa misión: abrir oportunidades para personas afectadas por las adicciones y la exclusión, sin abandonar otras formas de ayuda social.
Con el tiempo se sumaron familiares, amigos y voluntarios de distintos lugares del país. La Fundación ha entregado víveres, donaciones y abrigo; ha contribuido a restaurar viviendas, ha apoyado a comunidades afectadas por desastres naturales y ha llegado a numerosos sectores y poblaciones vulnerables del territorio ecuatoriano.
La formalización jurídica impulsada por Santiago permitió consolidar esa trayectoria como Fundación C.R.E.E.R. Hoy seguimos invitando a personas, empresas y voluntarios a sumar capacidades, recursos y tiempo para que esta obra continúe creciendo.
Nuestra labor no termina en el tratamiento. Creamos respuestas sociales, educativas, ambientales y productivas para prevenir, incluir y reconstruir.

Entrega alimentación y acompañamiento a personas y familias en situación de vulnerabilidad.

Iniciativa gastronómica que impulsa aprendizaje, responsabilidad y oportunidades productivas.

Proyecto artesanal que fortalece hábitos de trabajo, cooperación y generación de recursos.

Programa de becas y apoyo que facilita el acceso a recuperación y formación.

Prevención de adicciones y salud mental con un lenguaje directo para jóvenes, familias e instituciones.

Recolecta y entrega prendas en buen estado para proteger la dignidad de personas y familias vulnerables.

Promueve reciclaje, participación comunitaria y responsabilidad ambiental con impacto social.

Proceso residencial integral desde el ingreso hasta la reinserción y el seguimiento posterior.
Un tratamiento residencial integral que trabaja a la persona en todas las áreas necesarias para construir y sostener una vida en recuperación.
La atención combina salud mental, acompañamiento vivencial, intervención familiar, formación personal, espiritualidad, convivencia terapéutica, actividades ocupacionales y reinserción social, educativa y laboral. Cada proceso se adapta a las necesidades del residente.

Cada caso se evalúa individualmente. Las personas con patología dual u otras necesidades clínicas pueden requerir un tiempo mayor.
Ingreso, contención, adaptación a la estructura, construcción de hábitos y separación progresiva de patrones asociados al consumo.
Trabajo psicológico, familiar, vivencial, espiritual, ocupacional, conductual y de grupos de apoyo.
Retorno progresivo a vínculos, responsabilidades, estudio, trabajo y vida comunitaria con valoración de riesgos.
Continuidad del vínculo institucional para fortalecer la recuperación y sostener el proyecto de vida.
El egreso no significa quedar solo. Quienes culminan el tratamiento y sus familias mantienen acceso a orientación, escucha y vinculación con nuestra red de recuperación cuando vuelvan a necesitarla. Es el plus de nuestro modelo y un compromiso institucional que presentamos como único a nivel nacional.
Ambientes reales para el descanso, la atención profesional, la convivencia, la alimentación, las visitas y las actividades al aire libre.
Habitaciones y camas
Baño completo
Ducha y jacuzzi
Clóset individual
Dirección
Consultorio psicológico
Sala de terapia
Sala de juegos
Sala de espera
Comedor
Cocina
Porche
Área de visitas
Cancha de vóley
Cancha de fútbol
Patio delantero
Patio posterior
Una alternativa estructurada para personas que pueden sostener su proceso mientras continúan con responsabilidades familiares, educativas o laborales.
“Recuperé la más importante: a mí mismo. Hoy tengo metas, sueños y una vida por delante.”
“Aquí, por primera vez, alguien me escuchó sin juzgarme. Lentamente, algo dentro de mí empezó a sanar.”
“La recuperación me enseñó a valorarme, actuar según mis valores y cuidar mi bienestar y el de mi familia.”
Las identidades se mantienen en reserva para proteger la privacidad de las personas en recuperación.
Solicita información sobre nuestros procesos de rehabilitación de adicciones.